Te sientas y te paras levemente a recordar lo que ayer hiciste. Y parece que no te sorprende. No te acuerdas. Recuerdas momentos cortos, e intentas unirles. Pero, hay un lugar en tu cabeza donde no, que se pasó realmente deprisa. Recuerdo que tumbada en una viga recibí un mensaje. Había estado tanto tiempo allí dormida, o eso creía yo. Que pensé que era un sueño y me guardé el móvil en el bolsillo otra vez.
Me incorporo otra vez. Lo saco del bolsillo otra vez y lo vuelvo releer... No me lo creo. Cojo y digo que me lo lean que yo me estoy mareando, y sigo anonadada. Es verdad. Lo he recibido. Y en 8 minutos debería estar en una fuente, en .. ¿donde?
Voy a una, pero llega la hora y nada. Cojo la llamada. "-Mejor lo dejamos para otro día. +Vale. -Pásalo bien."
Me paro a pensar en ello levemente mientras que me sujetan para que no me caiga hacia atrás. Ahora llamo yo. " +Si quieres bajo ahora en 15 minutos. - Vale, yo te espero aquí."
Me despido como puedo. Esto no puede estar ocurriendo hoy. A las 5 y media de la mañana. Y Sábado.
Bajo rápido dejando a mis acompañantes atrás. Cuando ya llegaba tarde quise atravesar, pero no me dejaron. Continué con ellas. Y llegué, pero no a tiempo. Sms: "Me voy a dormir, que ya es tarde que veo que no llegas". NO. Vuelvo a llamar pero nada, no lo coge. Supongo que se habrá ido a casa.Las 6 a.m. del Sábado noche o Domingo madrugada. Todavía no hay luz de sol. Las acompaño para hacer tiempo. Yo seguía a lo mío. Mi cabeza estaba en un sitio y mi cuerpo en otro.
Veo a alguien pasar a lo lejos, delante de mis narices. Lo pienso detenidamente y es él. Sí. Voy hacia allá. Y le pido disculpas. No le veo la cara, la luz de la farola me lo impide.
Me acompaña al portal, y sin yo imaginármelo dice que lo abra y entra conmigo. ¿A dónde quiere ir?
Bajamos abajo. Todo oscuro y él y yo. Juntos. Los dos. Las 7. A casa y con una gran sonrisa. Dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario