Ver como poco a poco se van moviendo las comisuras de sus labios, asomándose esos dientes casi perfectos, con los ojos brillantes, siempre entrecerrados.
Las pequeñas arrugas de la felicidad, que llaman, se muestran en su cara, feliz.
Y enseguida, sin darte la menor cuenta, haces tú lo mismo, sonríes, casi sin la menor de las razones.
Pero lo mejor es que lo haces.
La felicidad, la alegría, se te contagia.
No creo que haya mejor sensación que la de sonreír sin motivo, sólo porque la persona a la que estás mirando lo esté haciendo.
Sonreír juntos, sonreír felices.
Las pequeñas arrugas de la felicidad, que llaman, se muestran en su cara, feliz.
Y enseguida, sin darte la menor cuenta, haces tú lo mismo, sonríes, casi sin la menor de las razones.
Pero lo mejor es que lo haces.
La felicidad, la alegría, se te contagia.
No creo que haya mejor sensación que la de sonreír sin motivo, sólo porque la persona a la que estás mirando lo esté haciendo.
Sonreír juntos, sonreír felices.